El Arca de Noé de la agricultura ha abierto sus puertas

La Bóveda del fin del mundo ubicada en la isla noruega de Svalbardue  específicamente en el paralelo 78 a  1000 km del Polo Norte, es algo muy parecido a un Arca de Noé de la agricultura, pues dentro de ella se resguardan y conservan alrededor de 864.000  muestras de  semillas de casi todas las naciones del mundo.

La Bóveda Global de Semillas de Svalbardue creada en el año 2008 por el conservacionista Cary Fowler de la Global Crop Diversity Trust, costó más de 4 millones de euros.  Según su creador “Es una instalación a prueba de fallos, construida con la finalidad de proteger su contenido del paso del tiempo y el desafío de desastres naturales, como inundaciones o sequias y tecnológicos como bombas nucleares o guerras”.

Esta instalación representa la mayor colección del mundo de la diversidad de cultivos destinados a garantizar la diversidad agrícola y alimento a la población durante cientos de años. Las semillas se encuentran almacenadas dentro de sobres sellados, colocados en contenedores de bolsas de plástico en estanterías de metal manteniéndose a una temperatura de -18 ºC, la baja temperatura y el suministro limitado de oxígeno en el interior de la bóveda evita que las semillas envejezcan. El permafrost (congelamiento permanente por una capa de hielo) que rodea el centro ayuda a mantener la baja temperatura de las semillas si falla el suministro eléctrico.

Nunca se pensó que tan solo seis años después, este inmenso bunker abriera sus puertas para cumplir su objetivo. Sin embargo, la guerra civil Siria hizo que esto fuera posible, pues se debe abastecer a uno de  los mayores bancos de semillas de la región en la ciudad de Aleppo, desmantelado y arruinado como consecuencias del conflicto bélico. En Aleppo, la ciudad mas poblada de Siria,  está el Centro de Investigación Agrícola en Zonas Áridas, con un banco de semillas que funcionaba sin problemas. No obstante, desde que empezó el conflicto en Siria, la situación ha ido empeorando, de manera que ha perdido su capacidad para distribuir y criar semillas en esta región del Medio Oriente, por lo cual hicieron la solicitud a la Bóveda en Noruega, pidiendo 130 cajas que hay almacenadas de las semillas que han perdido, en total 116 mil muestras que se usarán para volver a poner en marcha el Centro de Investigación en Aleppo.

 

Fuentes:

http://www.elmundo.es/especiales/2008/04/ciencia/arca_noe/el_viaje.html

Fuente de imagen:

www.abc.es

Share Button

Noticias relacionadas

Deja una respuesta

Tu correo electrónico no se publicará. Campos obligatorios están marcados con *



© 2014 Centro Schumpeter para la Destrucción Creativa. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.

Ir a la barra de herramientas