Nueva resolución de la ONU contra Israel

La Organización de Naciones Unidas (ONU) realizó una investigación en torno a posibles crímenes de guerra cometidos contra palestinos por parte de Israel, durante el 8 de julio y el 26 de agosto de 2014. El Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó en julio 2014 una resolución en la que condenaba a Israel por atacar a la Franja de Gaza. Para aclarar dicho suceso se creó una comisión dedicada a investigar supuestos crímenes y violaciones del derecho internacional. Dicha resolución fue aprobada por 29 votos a favor y 17 abstenciones y un voto en contra; ante la conformación de esta comisión especializada Israel manifestó que no cooperaría en el proceso de investigación.

El viernes 03 de julio de 2015 pasa a la historia. Será recordado como un día de mucha polémica: de justicia para algunos e histeria para otros. Si bien la noticia no fue difundida en muchos medios de comunicación, ese día la ONU emitió una resolución condenando los crímenes israelíes contra los palestinos. Dicha resolución emitida por el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) fue aprobada con 41 votos a favor, 5 abstenciones y uno en contra.

¿Qué dictamina la resolución?

La resolución incluye una serie de dictamines que recopilan toda una gama de condenas y sugerencias que se le han hecho a Israel durante el transcurso de los años. La resolución considera que es urgente poner fin a la ocupación de los territorios palestinos, iniciada en 1967 por parte de Israel. Además, se manifiesta y se condena el desinterés de Israel de cooperar con organismos internacionales en la investigación de las violaciones de la ley internacional en los territorios ocupados palestinos, incluida la ciudad de Al-Quds (Jerusalén). Por otra parte, hace evidente la renuencia de Israel para cooperar con el comité de los derechos humanos de la ONU en la investigación de los crímenes de guerra, durante la ofensiva israelí en los meses julio y agosto de 2014.

Concretamente, la resolución pide garantías para la situación de los derechos humanos y las leyes humanitarias internacionales, estableciendo mecanismos nacionales e internacionales que permitan aclarar los hechos, mediante una investigación en la que todos los involucrados colaboren, para que dicha acción dé resultados puntuales.

¿Cómo reaccionó Israel ante la resolución de la ONU?

Ante esta nueva resolución, Israel se mostró indignado y atacado. El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, atribuyó al consejo de la ONU no estar interesado en los hechos ni en los derechos humanos, sino únicamente en atacar a Israel. Indicó que dicho consejo es temeroso de atacar al terrorismo de forma directa, por lo que prefieren enfocarse en atacar una democracia estable que respeta los derecho y actúa bajo la legislación internacional, realzando la postura israelita de seguir defendiendo a sus ciudadanos ante amenazas externas.

En este sentido son observables dos panoramas: si bien el organismo de la ONU adopta una resolución en la que pide a las partes colaborar con la investigación preliminar que realiza la Corte Penal Internacional (CPI) sobre los enfrentamientos de 2014, a la vez se muestra preocupado por la prolongada impunidad y la violaciones al derecho internacional que este suceso produjo. Por otro lado, no hay una acción concreta: no se transciende de simples lamentos ni se juzga a los culpables de los crímenes.

La comisión especializada ha argumentado que ambas partes han sido actores y promotores de estas atrocidades; por un lado, las fuerzas armadas israelíes  y por el otro (sin quedarse atrás) los grupos armados palestinos. Ambos son responsables de los crímenes de guerra cometidos durante los enfrentamientos de julio y agosto de 2014, causando la muerte de 2 mil 251 palestinos (1462 de ellos civiles y 551 niños) y a 67 soldados y seis civiles israelíes.

Resulta curioso que si estas acciones son una amenaza a la paz, no se concreten otras acciones estipuladas en la carta magna de la ONU, principalmente el capítulo VII: acción en caso de amenazas a la paz, quebrantamientos de la paz o actos de agresión. Si  bien, en un momento se han realizado algunas sugerencias o recomendaciones, no se ha instado a las partes a  cumplir medidas provisionales, ni tampoco se han impuesto bloqueos, ni se han cortado total o parcialmente las relaciones económicas o diplomáticas. Esto evidencia que no existe una interpretación estándar de amenaza a la paz, ¿por qué entonces el programa nuclear iraní si es una amenaza pero las muertes de miles de personas no constituye un acto grave? ¿Será que los derechos humanos no les competen a todos?

Fuentes consultadas:

Crédito fotográfico:

 Luis Astudillo C. / Andes

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