Futurist Creative Kids

La tecnología aplicada a la comunicación; nuevos materiales, como el grafeno; internet en las cosas; la impresión en 3D… Todo esto está revolucionando el mundo. Pero no solo eso, los robots cada día están ganando más terreno. Los chicos de hoy, así como los que nazcan en los próximos años, necesitarán crear sus propios puestos de trabajo, generar profesiones que hoy no existen, así como el desarrollo de nuevos materiales y nuevas tecnologías.

Para que esta reciente generación, a la que denominaremos Futurist Creative Kids, pueda crear hay que motivar creatividad desde que nacen e incluso desde que se encuentran en el vientre materno. La alimentación de la madre es fundamental en el desarrollo mental de los niños y consecuentemente sus posibilidades futuras de desarrollo físico y mental.

Como aprenden los niños según la edad

La forma de aprender, en los primeros dos años de un niño, se basa en su relación con el mundo que lo rodea, y para conocer su entorno, toca, chupa, mueve, golpea, tira los objetos y así recibe la información que necesita para adquirir aprendizajes tales como: duro, blando, frío, agradable o desagradable. Es en esta primera fase, la más importante, durante la cual los padres deberían ofrecer un medio enriquecedor en estímulos visuales (móviles, juguetes que giren), auditivos (cantar, conversar con el bebé, leerle cuentos) y tacto (bailar, mecer, dar masajes, ‘arrunchar’ y jugar a ensuciarse).

Según los expertos, ya sea psicólogos infantiles, pediatras, entre otros, muchas características del talento que un ser humano desarrolle vienen de una infancia donde espacios como el arte, la música, el deporte y la lectura hicieron parte de la crianza, como mecanismo para complementar el aprendizaje de las diferentes ciencias.

De los dos años en adelante, cuando el niño ya ha aprendido a hablar y a caminar, se vuelven grandes exploradores, siempre en movimiento. En este momento, la labor de los cuidadores es sumamente importante, dado que consiste en reconocer el temperamento y los intereses del menor. Hay que recordar la teoría de “inteligencias múltiples” de Gardner, de vital importancia para que los padres respeten y estimulen actividades tales como: arte, música, lectura, deportes y gimnasia al aire libre, contacto con los animales.

Por otro lado, según un estudio reciente de la Universidad de Strathclyde, en Glasgow, Escocia, los chicos bilingües tienen ventajas en el aprendizaje. El líder del estudio, Fraser Lauchlan, profesor de la Facultad de Ciencias Psicológicas y de la Salud de la universidad, explica: “Nuestro estudio halló que tiene beneficios, no sólo en el lenguaje sino también en la aritmética, la resolución de problemas y la creatividad”. Y como si esto fuera poco, ayuda a prevenir el Alzheimer.

El hecho de que los chicos hablen dos idiomas ayuda a tener mayor capacidad y plasticidad para aprender; esto genera “caminos alternativos” en la resolución de problemas.

Y lo más interesante es que en los estudios de neuro-imágenes, que muestran la activación de las distintas áreas del cerebro de acuerdo con el consumo de oxígeno cerebral, se observa que en las personas bilingües se activan zonas especiales que no se activan en las monolingües, lo cual se ha denominado ’el sello bilingüe’, y abre camino a una cantidad de investigaciones que pueden ser trascendentes en el estudio del cerebro.

Hoy en día, los videojuegos bilingües, Youtube®, televisión por cable con programas infantiles de otros países: todos estos elementos ayudan a los niños a aprender por si mismos otros idiomas.

Actividades que estimulan la creatividad

El juego es un elemento de vital importancia, porque a través de este el niño puede expresarse y aprender. Además los padres pueden disfrutar del crecimiento y estimular su cerebro, creatividad, autoestima. El desarrollo del niño en esta etapa no solo implica una buena nutrición, sino también el desarrollo cognitivo del chico, estimulando sus sentidos: tacto, vista, olfato, audición. Los pequeños les dan a los juguetes los usos más diversos. A veces, desechan el sofisticado juego electrónico que les hemos regalado y utilizan la caja como un barco, usando la tapa de una cacerola como timón. Nosotros debemos participar en el juego infantil y no quitar a los niños su espontaneidad.

Muchos de los emprendimientos surgen de ese contacto de sus sentidos con diferentes aromas, como el caso de creadores de perfumes, que recuerdan en su infancia oler flores en el jardín, frutas en la huerta, habilidades con animales producto de vivir en el campo y ayudar con las tareas diarias. Y así podemos nombrar infinidad de ejemplos. Pero nada de esto sería posible sin la ayuda de los padres.

Goleman, en su libro El espíritu creativo relata la siguiente anécdota:

Es la década de cincuenta. En una cocina, una madre abre latas y vacía su contenido en una olla de presión. El hijo, niño explorador, quiero obtener La insignia del mérito en cine. El padre ha comprado una cámara filmadora de super-8 para que él trabaje. Entonces el niño tiene la inspiración de hacer una película de terror.

Para una toma necesita que una pasta pegajosa roja, de aspecto sangriento, chorree de los armarios de la cocina. De modo que la madre sale, compra 30 latas de cerezas en almíbar, vuelca el contenido en la olla de presión y logra una pasta pegajosa deliciosamente roja.

La madre no es de las que dicen: Vete a jugar afuera, no quiero esas porquerías en casa. Es, absolutamente complaciente; deja que su hijo se adueñe de la casa, le permite convertirla en su estudio de filmación…moviendo muebles, poniendo fundas aquí y allá. Lo ayuda a hacer disfraces e incluso actúa en sus películas. Cuando el niño quiere una escena en el desierto, ella lo lleva al desierto en el jeep de la familia.

Después de la escena de la cocina que chorreaba la mezcla roja, según recordó la madre después, estuvo limpiando mermelada de cerezas en los armarios durante años. El nombre de ese niño es Steven Spielberg.


Autores como Parra & Gómez (Creatividad para padres) y The Creativity Institute crearon guías para formadores interesados en incentivar la creatividad. Algunos puntos de estas guías son:

  1. Cuando el niño le pregunte algo, cuestiónelo sobre lo que piensa él.
  2. Recupere su niño interno y juegue con su hijo. Recuéstese en el parque y mire las nubes: ¿qué es esa, un oso? Y aquella, ¿un dragón?
  3. Invente cuentos y que su hijo siga la historia. Si para un pequeño “esa escultura” de plastilina es un dinosaurio, pídale que le cuente su historia con lujo de detalles y sígale el juego. Rico dice que en esos momentos no se debe dañar el gran momento de creatividad diciendo: “Los dinosaurios no tienen alas”.
    Imaginar es la cualidad más importante del niño. Así, recrear en pintura, en torres de juego, en la arenera, imaginarse un castillo encantado, correr detrás del indio en el parque, que ahora es el Lejano Oeste, hace parte de la capacidad que llevará a los niños a identificar situaciones y personajes que más adelante descubrirá como irreales, pero que le brindaron la posibilidad de crear.
    Cambien el final de un cuento tradicional. ¿Qué pasaría si Cenicienta no hubiera perdido el zapato al momento de escapar?
  4. Enseñe tolerancia ante la diferencia, respete sus puntos de vista.
  5. Explique la discapacidad y cómo aceptar la diferencia.
  6. Ofrezca la oportunidad de hacer juego de roles, donde usted se ponga en la posición de niño y dé herramientas a su hijo para resolver conflictos y aprender de situaciones de peligro.

Reflexiones finales

Los adultos más creativos son aquellos cuyas familias les permitían manifestaciones infantiles propias de su edad durante la niñez. Debemos animarles a improvisar, a encontrar finales diferentes para los cuentos e historias de siempre.

Teresa Amabile considera que si los padres son personas creativas es muy posible que sus hijos también lo sean, porque establecen entornos y relaciones que permiten florecer la inventiva y la imaginación de los niños. Pero esto no implica que padres no creativos, no puedan provocar aprendizajes creativos en sus hijos.

El campo de las manualidades también es muy rico. Es bueno que tengan a su alcance plastilinas, ceras, papeles, pinturas de colores, cartulinas y todo tipo de materiales con los que puedan dar rienda suelta a su creatividad.

Debemos enseñarles y ayudarles a moldear, recortar, pegar… pero siempre dejándoles a ellos el protagonismo y la iniciativa.

Si los pequeños artistas se ponen a pintarrajear, no hay que corregir trazos ni colores por un cuadriculado sentido de la realidad. Su actividad tiene que ser divertida, lúdica y libre.

Fuentes:

  • Goleman, Daniel; Kaufman, Paul; Ray, Michael. (2000) El espíritu creativo. Ediciones Vergara.
  • Gómez Arango, Ana Milena. (2006) Creatividad Para Padres: Una Guía Para Acompañar Creativamente el Crecimiento de Sus Hijos. Grupo Editorial Norma
  • Marina, José Antonio; Marina, Eva. (2013). El aprendizaje de la creatividad. Ediciones Ariel.
  • Por qué es importante estimular la creatividad de los niños y actividades para hacerlo. En www.abcdelbebe.com

Crédito fotográfico:

Color https://www.flickr.com/photos/alisaburke/14803763548/in/gallery-flickr-72157653519867173/ Usuario: Alicia Burke

Share Button

Noticias relacionadas

Deja una respuesta

Tu correo electrónico no se publicará. Campos obligatorios están marcados con *



© 2014 Centro Schumpeter para la Destrucción Creativa. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.

Ir a la barra de herramientas