La siembra del petróleo en Venezuela ¿utopía o necesidad?

Corría el año de 1936 en la capital de Venezuela, Caracas, cuando por primera vez resonó la frase “sembrar el petróleo”. Término que se le adjunta al reconocido periodista y escritor Arturo Uslar Pietri, quién publicó en el diario caraqueño “Ahora” un artículo con éste título.

En esa época, y en los años sucesivos, se consideró como exagerado aquel señalamiento, que no tenía otro propósito que hacer notar la imperiosa necesidad de reinvertir las bondades de la naturaleza dadas en el subsuelo, con miras a sostener a Venezuela y ayudarla a sentar las bases para cuando este recurso se acabe.

Han transcurrido setenta y nueve años exactamente de aquel enunciado, y luego de muchos tropiezos, aciertos y desaciertos, y hacer inversiones coherentes para el impulso del sector no petrolero, con miras al desarrollo integral del país, extrayendo la mayor renta de los yacimientos para invertirla totalmente en ayudas, facilidades y estímulos a la agricultura, la cría y las industrias nacionales.

Si Venezuela y sus gobernantes hubiesen pensado en sembrar el petróleo, hoy se estuviera recogiendo los frutos de un mercado casi siempre sustentable, aunque sea muy volátil; y por ende el país, que en su oportunidad tuvo las mayores reservas, los más óptimos precios para la exportación y el dominio de un mercado internacional, no estaría transitando por el amargo camino de la baja en sus precios (histórica por demás), de lo que se desprende escasez de alimentos, medicinas y derivados del crudo, así como también una reducción abrupta de los ingresos al país.

Aquí y en Pekín 1+1 es = a 2 

Tratar de escudriñar lo relativo al petróleo en Venezuela resulta un tanto complicado por la cantidad de aristas que éste tiene. Por ello, para ilustrar el anterior señalamiento, tomo como propias las cifras más recientes presentadas por el gobierno venezolano, divulgadas a través del Ministerio del Poder Popular de Petróleo y Minería,  en las que se puede observar que durante el mes de febrero del año 2013 el precio en dólares de un barril de petróleo oscilaba en 98,08. En el mismo mes pero en el año 2014 alcanzó  88,42 dólares por barril; mientras que en febrero de este año, según las cifras preliminares de la Coordinación  Sectorial de Estadísticas, Precios Internacionales y Economía del ministerio llegó a 45,85 dólares por barril, cerrando la semana del 23 al 27 en 48,82.

No se necesitan muchos conocimientos de la economía para reconocer que los precios de la principal fuente de ingresos de Venezuela se redujeron drásticamente a la mitad en dos años, baja que justifica el ministerio “principalmente por señales de amplios suministros a nivel global y el fortalecimiento del dólar frente a otras divisas”. Así se puede leer claramente en su sitio web  http://www.mpetromin.gob.ve

Mientras se siga buscando culpables a modo de víctimas fuera del país de lo que sucede con el petróleo venezolano, se seguirá patinando en un suelo de mercado que pasa facturas gruesas. Muestra de ello es que

 venezolano para 2015, calculado con ingresos de 60 dólares por barril.

Según cálculos de economistas, por cada dólar que desciende el petróleo venezolano, al actual nivel de exportaciones de unos 2,4 millones de barriles diarios, Venezuela deja de percibir entre 550 y 600 millones de dólares al año.

La política y la economía no se llevan bien

A este panorama se le añade otro ingrediente más, la política. Para el hombre que le da sentido a este centro de investigación, Joseph Schumpeter (1883-1952), cuando el político se inmiscuye sin saber en una esfera económica, traduce la falta de sugestión política en “falta de pan”.

Dicho en palabras simples y sencillas, cuando se juega con la economía del país y de su principal fuente de ingreso, sobre la base del populismo y una aparente democracia, los resultados casi siempre son nefastos.

Venezuela bien puede usar el petróleo como apoyo en su camino hacia el desarrollo, pero si se vuelve dependiente del mismo, este modelo lo llevará, sin falta, al fracaso.

Las estadísticas reflejan que en el año 1998 Venezuela producía 3,3 millones de barriles diarios de petróleo con 15% de las reservas internacionales de la OPEP, hoy se produce 2,8 millones de barriles diarios, lo que se traduce apenas en 1% de las reservas, en contraposición a 500.000 de barriles diarios que otros países se repartieron para producir.

A todas luces Venezuela no vio pertinente prepararse para un escenario adverso; tal vez por un exceso de confianza o por la inexperiencia de las personas encargadas de dirigir el país y Petróleos de Venezuela (Pdvsa), una empresa que transcendió en el mundo como sinónimo de productividad y cónsonos procesos; pero que hoy ha quedado para financiar las misiones sociales del gobierno, viajes presidenciales, regalías a países considerados como hermanos, dejando en el olvido el mantenimiento de sus plantas procesadoras para un rendimiento sostenido, mejoramiento de los procesos y productos, y lo más grave, una producción enfocada a lo mínimo.

Para el profesor de postgrado de Economía Petrolera en la Universidad Metropolitana de Caracas, Luis Oliveros, “obviamente Venezuela es el país latinoamericano donde más se notará el impacto del descenso de los precios del barril, al igual que en las ocasiones anteriores en que ha caído el precio del petróleo. Este país no se ha preparado para la llegada de las llamadas “vacas flacas”.

En toda la historia del país, Venezuela nunca fue tan dependiente de los precios del petróleo como hoy en día, y esto se palpa con facilidad entre los venezolanos que viven dentro o fuera del país, a quienes se les puede considerar unos expertos en la materia, pues de ello depende su sustentabilidad y de la nación, así como la generación de dólares, tema que sin duda merece un análisis profundo, que prometo para otra oportunidad.

Concluyo como inicié esta reflexión acerca del petróleo en Venezuela citando al Dr. Uslar Pietri, quien aseguró hace años que “Las generaciones futuras no van a preguntar si les hemos dejado mucho o poco petróleo en el subsuelo, sino que van preguntar: ¿aprovecharon bien el petróleo para construir un país?”.

Fuente: http://www.mpetromin.gob.ve

Créditos fotográficos: https://www.flickr.com/photos/cesanchezduran/4262364511/sizes/l/

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